AUSTIN’S PHOBIAS: ARDE POR TI MISMO

Originarios de Medellín, Colombia, los miembros de la agrupación Austin’s Phobias ofrecen a su público una propuesta emotiva, cargada de letras melódicas y una enérgica puesta en escena. De izquierda a derecha: Raúl (voz), Jhonnathan (guitarra), Juan Felipe (guitarra), Juan David (batería) y Wbeimar (bajo). Foto tomada de Facebook.

Acordamos conversar un jueves en horas de la tarde. Esa mañana, mi horizonte inmediato estaba adornado por una banda de aves que abandonaban las ramas de los árboles en círculos, antes de retomar su viaje. La abundancia de frutos y sombra conforman un hospedaje irresistible para ellos. Pero no es suficiente; cada tarde se alejan y, tras el reflejo de la puesta de sol en el cristal de los rascacielos, se ocultan para regresar al día siguiente.

Viajan en grupos, todos van, todos regresan. Se posan en las ramas más largas de los guayacanes, en los postes de madera y en las luminarias defectuosas al otro lado de la calle. Abren sus alas, estiran sus penachos y secan sus plumas al sol. Imagino que, mientras tanto, repasan su recorrido antes de despegar, o se aseguran de que sus pichones estén a salvo durante su ausencia. No parecen ir lejos, tal vez solo a buscar lo necesario, o a proteger su supervivencia como especie. Por la tarde parecen bailar alrededor de las tejas, adornando la vista con su aleteo y el murmullo del ocaso con su canto.

Imagino, mientras las veo, a otras aves que realizan travesías mucho más extensas. Incluso las que viven en cautiverio, al llegar esa época en la que sus congéneres se movilizan a tierras desconocidas, suelen aletear nerviosamente en sus “hogares” durante un corto tiempo. Las que se estrenan en su primera migración acostumbran a viajar solas y con una milagrosa brújula natural, llegar a su destino y volver a su lugar de origen. Sea el sol o las estrellas, o alguna fuerza invisible al ojo humano, no deja de ser fascinante observarlas. La rutinaria osadía de las aves inspiró a nuestra especie a buscar la manera de atravesar el cielo en un egoísta intento de recrear dicha experiencia.

¿Para qué tener alas, si no es para volar?

“Estamos muy contentos con la visita a Panamá. Las personas, aunque en general son más reservadas en el trato espontáneo, han sido muy amables con nosotros. No tenemos queja”.

Austin’s Phobias
Fundada en 2013, la agrupación colombiana try this out Austin’s Phobias llegó a Panamá para traer un mensaje a través de su música.

La banda Austin’s Phobias es la definición de agrupación independiente. Su propuesta metalcore melódico dio lugar además a la creación del festival top annonce rencontre 66 Somos La Crew, cuyo propósito es brindar espacio a talentos musicales en la escena antioqueña y servir como plataforma de intercambio internacional. Su discografía incluye un EP titulado browse this site Arder Por Sí Mismos, publicado en 2014, y un álbum, Imperio de Silencios, lanzado en 2019.

La oportunidad de compartir tarima con una banda extranjera como esta, era la brisa que la escena necesitaba. Distintos eventos musicales realizados en el último tercio de 2019 dejaron claro que las bandas nacionales tienen una larga lista de lecciones pendientes, principalmente relacionadas con el manejo administrativo y profesional de su propuesta. No se trata solo de pulir el talento y ofrecer calidad musical. Hay que trazar la ruta para conseguir lo que se desea, abandonar el cobijo del ramal donde el resto del hábitat conoce y aplaude a sus aves cantoras, las mismas de siempre.

Arder por sí mismos

Wbeimar Villada es el bajista y líder de Austin’s Phobias. La idea de crear el festival “Somos La Crew” fue suya, no obstante ahora considera el evento como un producto del trabajo de la banda. Foto tomada de Facebook.

Wbeimar Villada se ubica en el extremo de la mesa en la que nos reunimos, el puesto equivalente a la cabecera. Sus compañeros lo reconocen como el líder del grupo. Aunque no es el de más palabras, es el que lleva el timón y mantiene el curso de la conversación. La banda lleva ya varios días en Ciudad de Panamá, y ese jueves separan un espacio en su ocupada gira de medios para conversar y compartir sus experiencias e impresiones. Es su primera gira internacional como banda desde que se unió a las filas Jhonnathan Osorio, actual guitarrista del grupo.

Jhonnathan Osorio se unió a la banda en reemplazo de otro integrante.

Sentados en el foodcourt de Altaplaza Mall, sus tranquilos semblantes y discreta actitud contrastan con su puesta en escena. Austin’s Phobias toca metalcore, subgénero del rock con contenido de alta tensión, canto gutural y ejecución enérgica y visceral. Frente a mí se ubica Raúl Oquendo Mejía (conocido cariñosamente como Topo), sonriente y de semblante pícaro, a leguas se nota que es el vocalista de la banda. En su antebrazo luce un tatuaje de ave con plumaje azul.

Más que alcanzar fama internacional, la motivación de los integrantes de Austin’s Phobias se enfoca en compartir un mensaje a través de sus canciones. Los temas inherentes a la condición humana resuenan en sus letras y composiciones, sin temor a mostrarse vulnerables. Foto tomada de Facebook.

RO: “El mensaje de nuestra música es el dolor. Los humanos solemos huir de los conflictos y no los encaramos, y a través de la música, invitamos a que la persona los confronte. Para mí, la música ha sido una fuente de catarsis, y quiero que la gente se identifique también con su propio dolor”.

El guitarrista Juan Felipe Bueno se limita a contadas intervenciones en la conversación, pero con aportes necesarios y puntuales. Al igual que el resto de sus compañeros, se toma con seriedad la reunión. Conocen y valoran el esfuerzo que cada medio de difusión, por pequeño que sea, realiza a favor de la escena musical. Luego de nuestra conversación tenían programada una visita a Radio 10, el último bastión de la música rock en Panamá.

Juan Felipe Bueno es fanático de las guitarras ESP y de Linterna Verde. Considera que las ganancias de la banda deben ser reinvertidas en el crecimiento de su proyecto musical. Foto tomada de Facebook.

“Decidimos tocar metalcore porque nos gusta. Nos dimos cuenta de que el sonido estaba pereciendo y este último no estaba entre los géneros más populares”.

Juan David Jaramillo es el baterista de Austin’s Phobias. Para él, es importante trazar un objetivo en común para que el esfuerzo en grupo tenga éxito.

Siendo Colombia un mercado considerablemente superior en tamaño y variedad musical en comparación con Panamá, Juan David recalca que, a pesar de existir espacio para distintos géneros, el metalcore se sostiene con el esfuerzo activo de las bandas, cada una con propuestas de distinta personalidad según la región del país.

JD: “Hace más o menos quince años este era un género emergente. Luego vino la corriente del pop punk y el movimiento cobró fuerza, para después evolucionar al subgénero emo. Después hubo espacio para el hardcore, y metalcore”.

Según la banda, este último sonido pasó de moda y ahora experimenta un resurgimiento, gracias a que grupos como el suyo se lanzaron a darle vida nuevamente; tras ellos siguieron distintas nuevas agrupaciones del mismo género. Sin embargo, el panorama cambia al hablar de otras localidades como Bogotá.

JD: “Allá el público es muy respetuoso. Si están en un evento y hay una banda cuya propuesta no es de su total agrado, permanecen en el lugar y se quedan a verlos”.

A los chicos les agrada en especial compartir público entre bandas.

Austin’s Phobias participó como banda internacional invitada en un evento de verano en Ciudad de Panamá, además de ofrecer otros dos toques en locales pequeños durante el mes de febrero, junto a bandas de rock panameñas.

En nombre de sus miedos

MP: “Cuál es la actitud del público ante la nueva música?

JFB: “No suele haber tanta apertura a lo nuevo. Incluso en algunos lugares al inicio nos rechazaban al presentarnos frente a otro público”.

RO: “Eso no nos detuvo. Fuimos persistentes en llevar nuestra música a gente nueva. La constancia captura y conecta con el público. Con el tiempo, si eres constante, los conquistas”.

MP: ¿Cómo hacen para ponerse de acuerdo con las decisiones de grupo?

WV: “Hay que tener proyección de lo que se quiere. Somos observadores de la forma en que se mueven las otras bandas. Por ejemplo, hay grupos que, tras un tiempo de formación, se costean un viaje a Europa o a algún país. ¿Qué sigue para ellos, una vez terminada esa visita? Al regresar son los mismos”.

Para Austin’s Phobias fue prioritario visitar otros lugares en su propio país, otros departamentos y municipios de Colombia. Se presentaron en Cali, Bogotá, Antioquia, entre otros.

Causalidad

“El dinero no es un problema. Alguien lo tiene; es nuestro trabajo buscarlo y conseguirlo”.

Todos sus pasos como artistas han sido autofinanciados a través de diversas estrategias como crowdfunding, venta de comidas, rifas, solicitud de patrocinios, conciertos para recaudar fondos y venta de mercancía promocional.

A diferencia de lo que suele suceder con ciertas bandas emergentes y veteranas, Austin’s Phobias cree en el valor de reinvertir. Cuando se gana algún dinero como banda, no se reparten la ganancia ni se la gastan en consumibles, sino que la invierten en sus planes.

JF: “La mercancía promocional también nos ayudó a un branding como banda. Así las personas se familiarizan con nuestro nombre a través de los T-shirts, nuestras hamburguesas que hacemos para venta, nuestro festival y la música”.

El festival Somos La Crew se creó con la idea de no tener que esperar a que otros los llamen o les inviten a tocar. El propósito es invitar bandas extranjeras de países en los que se les permita participar en algún evento local, a modo de cooperación entre bandas. No siempre hay ganancia monetaria, pero costearse el viaje por cuenta propia y hacer el intercambio con otra agrupación les funciona.

MP: “¿Qué música destaca como influencia para cada uno?”.

Para los chicos de Austin’s Phobias, existe una diversidad de sonidos presentes en su formación artística, no obstante, el metalcore, black metal, power metal y death metal melódico son los destacados. Sobre los referentes internacionales actuales de Colombia, admiran el trabajo de Juanes, Shakira, Doctor Krápula, Andrés Cepeda y J Balvin. Y por supuesto, aman la música colombiana.

El próximo paso en esta etapa es componer música nueva y viajar. “Nuestro objetivo principalmente es llevar nuestra música a todas partes y lograr que el proyecto sea autosostenible”. Todos ejercen otras profesiones, sin subestimar el nivel de compromiso e inversión que exige una carrera musical.

Sobre el álbum Imperio de Silencios: << Buen uso de elementos, riffs pesados con adecuados acompañamientos de arreglos de guitarra principal, buenos solos de guitarra acordes al género, con más énfasis en la intención que en la perfección. Producción contemporánea acorde con estándares actuales del género. Álbum pesado y melódico. El cantante posee una extraordinaria capacidad de sostener guturales agudos, graves y líneas melódicas. El álbum se digiere en una sentada, sin pausas ni tedio, y sus canciones tienen cada una su identidad>>.

Libertator, asesor musical para Adulterio Creativo.

Silencio Arder

Algo que destaca de la metodología de trabajo de Austin’s Phobias es la presencia constante de los servicios personalizados de un sonidista que va de gira con ellos. David Parra, antes fanático de la banda, conoció al grupo en un concierto. Estudió ingeniería de sonido y se unió al equipo de trabajo para asegurar el nivel de calidad que la puesta en escena de esta agrupación exige. El kit de prensa de la banda detalla los componentes de su ryder técnico y las distintas modalidades en las que se pueden alinear según la naturaleza del evento, además de los requerimientos de equipo de sonido para cada instrumento.

Máscaras , canción del disco Imperio de Sliencios, de Austin’s Phobias. El álbum fue lanzado en febrero 2019. ℗ Somos La CREW.

El resultado obtenido por Austin’s Phobias es lo que muchas bandas panameñas del género quisieran lograr. Lanzar un EP y luego un álbum, en lugar de optar por los típicos lanzamientos de sencillos, es una muestra de determinación por crear y difundir el trabajo artístico. Congeniar entre cinco personas con carácter distinto, con compromisos personales y lograr funcionar cual sincitio musical en tarima es producto de un objetivo en común. La reinversión de las ganancias para costear sus propósitos, la creación de su propia marca a través de productos promocionales, fortaleciendo así el vínculo emocional con el público, la meticulosidad para promover su propuesta musical a través de un nítido kit de prensa, visitas a festivales locales y extranjeros, comunicación oportuna y asertiva entre sus miembros, son tareas que Austin’s Phobias se toma con seriedad para cumplir con sus metas.

Consejos de Austin’s Phobias para nuevos artistas:

  • Bájense de la idea de que todo llega. Es el artista quien debe ir a buscar las oportunidades.
  • Trabaja la música, no dejes de lado lo esencial.
  • Abstente de enamorarte de tu propia música o sobrevalorarla.
  • Trata de que tu obra se sienta real. Que para otros también lo sea.
  • Asóciate con personas que compartan los mismos objetivos. Si no, por más amigos que sean, es mejor separar la relación personal del compromiso profesional.
  • Compra buenos equipos, buenas guitarras. Todo es inversión.

Catarsis

A las seis de la tarde, pasamos al balcón del centro comercial para tomar algunas fotografías y despedirnos. La cordialidad de los colombianos destaca en toda situación. Cada uno de los miembros de la banda participó de la conversación, en mayor o menor grado, sin distracciones del teléfono celular; cada uno posee notables habilidades para comunicar y conectar, no hay mudos en la banda. No hay pesos muertos que arrastrar, todos se hacen recordar. La gira ha sido una experiencia agradable, a la vez cargada de compromisos, todos cumplidos a cabalidad.

Tras la silueta de los edificios y comercios en el horizonte, los pájaros regresan a sus ramales. Dejaron sus nidos desatendidos, pero gracias al viaje, tienen algo que ofrecer a sus crías. Retornan a la sombra de los doseles, al silencio de la noche y ahí recuperan fuerzas. Cada día hay una nueva estela en los cielos, una nueva línea en las nubes. Por riesgoso que sea recorrer la ciudad, lo siguen haciendo. Puede que se estrellen contra un rascacielos, o que alguna otra invención humana atente contra sus vidas, no importa. Cada viaje encierra una recompensa, sean provisiones, nuevos camaradas con los que emprender la próxima aventura, o una experiencia de aprendizaje que dejar en su descendencia, para el día en que estiren por primera vez sus alas.

Sin riesgo no hay ganancia. Volar implica lastimarse. Las aves no se asustan; volverán a volar cuando el sol salga. Por la herida abierta, también entra la luz.

Foto: Facebook/Austin’s Phobias.


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