Loving VILE

Los miembros de VILE son veteranos de otras bandas. De izquierda a derecha: Ramón (voz), Popo (guitarra), Fofo (bajo) y Edwin (batería). Foto de portada: Jonathan Endara.

Cuentan que la histórica esquina del restaurante orlistat price in india discuss Boulevard Balboa ha sido un punto de encuentro durante más de sesenta años. La lista de personajes trascendentes en la cultura y política de Panamá que alguna vez lo frecuentaron es inmensa. Incluso todavía el lugar se jacta de recibir con importante frecuencia a un famoso cantante puertorriqueño de salsa.

Vídeo de letra de la canción log effexor uk Calor, de VILE.

Habrá que añadir un nombre más a los anales de los ilustres visitantes al restaurante. A mediados de febrero, los integrantes de una de las mejores bandas de rock panameño me invitaron a conversar con ellos en dicho lugar. Elocuentes, divertidos, concentrados en sus planes inmediatos y futuros, los miembros de cymbalta cost impart VILE ocuparon junto a mí la mesa booth más lejana desde la puerta, esquina izquierda, para los fans que en un futuro quieran recorrer los pasos de sus ídolos.

Creada a finales de 2016, VILE es literalmente un supergrupo (banda formada por músicos con trayectoria ya reconocida en otros proyectos, sean solistas o bandas). Su vocalista, http://www.the8count.com/92240-neurobion-forte-price.html navigate Ramón Vallarino, quería crear una banda formada por el más tenaz de los miembros de otros grupos, y que a la vez tuviese encendidas las ganas de tocar música. Es bien sabido que, en una agrupación, suele haber un integrante con el compromiso de mantener andando el proyecto, compromiso que no siempre el resto puede o sabe lograr, en tanto que algunas bandas, por diversas razones, desisten de seguir juntas.

De ahí que la idea de reclutar al motor de otros grupos resultó un éxito. El resto de la alineación, conformada por log viagra without a doctor prescription usa Adolfo “Fofo” Chávez (bajo), buy Gabapentin canada Alexis “Popo” Monteza (guitarra) y try here Edwin Giménez (batería), otorgan a la voz de Ramón un fondo potente, sinérgico y emotivo para transmitir el mensaje de sus letras.

VILE es un anagrama de la palabra “live”, que en inglés significa vivir. Como banda, precisamente buscan escribir canciones sobre la vida, mensajes alentadores acerca de pelear contra la marea. Sus integrantes vivieron cada uno su versión de las adversidades del rock, y se superaron tanto en lo personal como profesional a través de la música.

“Nos vamos a Maryland a grabar el nuevo EP. Estamos muy entusiasmados”.

Los muchachos tienen su mente concentrada en los días que le esperan a VILE en Estados Unidos, y el siguiente paso que tienen que dar: reunir un capital para concretar la grabación de su nuevo EP. Después de Algunos Días, el proyecto conceptual sigue con Algunas Noches.

Ramón. Vocalista. 30 años.

Mientras entramos en confianza, Ramón pide un emparedado. En Boulevard Balboa, este ritual es casi una obligación moral: el lugar tiene su propia panadería, razón que hizo famosos estos emparedados en el paladar de personajes como expresidentes y celebridades.

El joven Ramón disfrutaba la música de bandas como MXPX, NOFX y Bad Religion, en sus años de estudiante en el Oxford School. Antes de entregarse al punk rock, se expuso a la música clásica a través de sus amigos que estudiaban en un conservatorio. Escuchaban además salsa, metal y power metal.

En su barrio hacían sesiones de toques a los diez años. Ramón tocaba maracas en esas sesiones y recuerda que nadie quería tocar bajo. Pasado un tiempo, él quería enfocarse en el sonido que lo había conquistado, el punk rock.

Ramón en plena grabación de las voces para Algunas Noches. Foto: Eduardo Vásquez.

Ramón entendió que en Panamá existía una escena. Gracias en parte a iniciativas como PanamaRock, pudo conocer que se hacía música rock en todos sus subgéneros. Sus amigos del colegio armaron la banda Fake, cuyo bajista desistió, y él se apuntó para reemplazarlo. De hecho, tocó bajo en todas sus bandas, y eventualmente lo dejó para enfocarse en ser vocalista.

Aparte de músico, Ramón es además melómano a la antigua, de esos que no abundan. Escucha CDs completos de inicio a fin, y nunca utiliza shuffle. Disfruta la música de Alex Ubago, mientras que Conditions y Architects son algunas de sus bandas favoritas. Se identifica con el canto en diversos estilos: pop, rock, y por supuesto, grito.

Su técnica de grito no es cualquier improvisación. Desde que escuchó a Austin Carlile (vocalista de Of Mice And Men), estudió la técnica de grito del cantante para desarrollar así su propia versión. Quería retarse a sí mismo, mejorar constantemente. Ramón me comenta además que le parece lamentable el retiro de Carlile de los escenarios, a causa de problemas cardiacos.

(Nota de Miss Praxx: Austin Carlile tiene Síndrome de Marfan, una condición congénita del tejido conectivo que predispone a cardiopatías, problemas oculares y articulares).

Adolfo “Fofo” Chávez. Bajista. 33 años.

Aparte de dedicarse a la música de manera profesional, Fofo estudió Ingeniería Industrial y un MBA. Foto: Eduardo Vásquez.

Fofo confiesa que escuchó plena hasta los doce años. Por mi cercanía en edad con el bajista de VILE, comprendo que así fuera, pues ese género sonaba en cada rincón en nuestra juventud. Luego alguien le recomendó escuchar a la banda Sex Pistols y le encantó. Actualmente, su banda favorita es Anti-Flag. El punk no ha muerto, dirían.

A los catorce años se inspiró a tomar clases en la Academia Musiyama, después de ver a uno de sus amigos entusiasmado con tocar guitarra.

“Entré al salón incorrecto cuando fui a mis clases de guitarra. Era un salón de clases de bajo. Quedé enamorado”.

Tomó tres meses de clase y le encantó. Su padre le regaló su propio bajo y ya no hubo vuelta atrás.

Adolfo formó parte por muchos años de la banda Out-Reazon. La primera grabación de esta banda se hizo, según cuenta Fofo, con un micrófono de computadora de escritorio, colgado del techo. “Sonaba horrible”, comenta entre risas. Desde sus inicios, Ramón seguía a Out-Reazon y confiesa que los admiraba.

Al momento de la entrevista, Out-Reazon recientemente se había separado. Al comentar la noticia, Fofo se muestra resignado; pidió una cerveza y consideró importante, como un paréntesis a la historia de VILE, contarme sobre los logros de la banda. Un grupo muy querido por sus fanáticos, con músicos talentosos y de mucha trayectoria. No es para menos: Out-Reazon duró dieciséis años y grabaron un disco autofinanciado, del cual sacaron quinientos ejemplares.

Alexis “Popo” Monteza. Guitarrista. 31 años.

A diferencia de algunos artistas, Popo tuvo la ventaja de crecer en una familia de músicos. Foto: Jonathan Endara.

Popo pidió un café mientras ponía en orden sus ideas, mientras Ramón comenta que, al verlo en fotografías de sus otras bandas, presentía que Popo escuchaba hardcore, pues usaba la gorra con el ala hacia arriba. Comprendo el comentario: los seguidores de algunos subgéneros del rock se identifican con cierta indumentaria. En el caso de los que crecimos con el grunge, nuestro uniforme de acérrimos seguidores constaba de camisa a cuadros, pantalones de mezclilla gastados o rotos, y las ubicuas zapatillas Converse®.

A diferencia de algunos artistas, Popo tuvo la ventaja de crecer en una familia de músicos. Su madre tocaba piano, y Alexis padre toca guitarra y piano. Recuerda que, de niño, uno de sus amigos le mostró la batería que tenía en casa; de ahí nació su interés por aprender ese instrumento.

Popo grabando las guitarras para Algunas Noches. Este disco fue grabado junto al productor Eric Taft. Foto: Eduardo Vásquez.

 “En esta casa hay un piano y una guitarra”. – Respuesta del padre de Popo al manifestarle este último la idea de aprender batería.

Abandonado el sueño de dedicarse a los bombos, sucedió entonces que uno de sus vecinos se compró una guitarra Strat roja. Popo iba a su casa a tocar, y ambos se reunían con otro chico que tocaba batería. Grababan canciones en casetes y formaron luego una banda llamada Careless.

Con el tiempo, Popo formó parte de la agrupación Propiedad Privada y hasta el momento en que se formó VILE, estaba todavía como integrante de la banda Terrible Idea. Ramón quería tener en su banda a un guitarrista que cantara. Su amigo Pedro, vocalista de Out-Reazon, le contó que su amigo Popo cantaba y tocaba. “Terrible Idea ya no era idea”, dijo Popo. Ramón le mandó un demo para convencerlo de que participara. VILE tomaba cuerpo y solo faltaba el complemento perfecto detrás de los tres veteranos de cuerdas.

Edwin Giménez. Batería.

El baterista de VILE es el más joven de los actuales miembros de la banda. Foto: Eduardo Vásquez.

Edwin le escribía a Ramón desde 2015 con la intención de hacer una banda. Ramón conoció al actual baterista de VILE, Edwin, en una gira; era obvio su talento desde muy joven. Edwin había formado parte de diversos proyectos y agrupaciones musicales, aparte de su carrera como técnico de aviación. Su otra agrupación, Ocean Grave, es un proyecto con un sonido distinto a VILE, pero con una alineación de alta calidad, conformada por Paolo Portillo, Johnny Vera (que también colaboró con Outsiders) y Edgar Morales.

Algunos Días

Antes que VILE estuviese en los planes de Ramón, este tenía un proyecto de solista llamado Loving Sasha, aparte de una banda con otros músicos distintos a los de VILE, llamada Gargage. Paralelo a esto, Popo seguía con su Terrible Idea, Fofo reclutaba a fanáticos fieles con Out-Reazon y Edwin formaba parte de Ocean Grave. En Gargage, Ramón gritaba y cantaba, así que cuando cambió a solista, quería escribir en un estilo diferente que él sintió como apropiado para ese momento.

Presentación de VILE en Costa Rica, mayo 2018, en Babylon Club Rock, junto a las bandas Crouch, Dumah, Nossara y Fading Tears, del hermano país.

Loving Sasha tenía un estilo pop punk. El proyecto nació en 2011, junto a sus amigos Rodrigo, Paul y Mario. Grabó con Eric Taft, su amigo productor y nominado al premio Grammy, el primero de tres discos. Al inicio solo quería grabar las canciones, dado que sentía la necesidad de crear algo para sí mismo, para su propio disfrute y no necesariamente para ser promocionado. Poner las canciones en formato físico era una especie de potencial herencia si algún día tenía hijos. Para concretar el proyecto, reunió entonces a sus amigos músicos, sin dejar la idea de ser solista. Ramón sabía que tener una banda exige dedicación. En ese momento, él quería experimentar con su sonido y encontrar su voz.

“Gran parte de la experiencia de ser músico está en el estudio, en mezclar, arreglar, componer, más que en presentarse”. – Ramón.

Corría el 2014 y para Loving Sasha se presentó la oportunidad de participar en un evento en el conocido local Teatro Bar. Popo estaba en el evento, junto a Terrible Idea, y también Fofo se encontraba con Out-Reazon. A Loving Sasha le tocaba abrir el evento. Cerca del sitio, estaba estacionada una chiva parrandera, y dos de los músicos de Ramón se encontraban en el vehículo. El entretenimiento habrá sido tal, que Ramón se vio obligado a tocar sin ellos, solo con el baterista. Para apoyarlo, Robbie, miembro de Outreazon, le prestó su guitarra. Ramón tocó todo el show sin los otros dos y no se sabía al cien por ciento las canciones. No obstante, quedó muy bien.

Tras esta experiencia, Ramón sacó una lección. Decidió grabar un disco acústico para ponerse un reto diferente en cuanto a composición y mejor entonamiento de voz y melodías. El disco Madurez Improvisada fue el último álbum de este proyecto. En él hay canciones que fueron colaboraciones con miembros de la banda. Actualmente sacaron un EP llamado Oder…, que es un recopilatorio de canciones sueltas y versiones alternas.

Ramón quería un proyecto distinto a Loving Sasha. Canciones más frescas sin encasillarse e intentar encontrar su grito final. Había escrito canciones que no encajaban con Gargage ni con Loving Sasha, así que decidió ir a Estados Unidos a grabar dichas canciones con Taft. Le gustaba la cualidad de polímata de Eric. Sonaría para algunos como un viaje innecesario, pero Ramón quería complementar con lo que Eric dominaba mejor que él.

Posteriormente, reclutó a los miembros de VILE, considerando que necesitaba una versión 2.0 de lo que él sabía hacer: gente comprometida, talentosa y dedicada, que tirara del proyecto junto con él.

Algunas Noches

En MansoFest 2019, VILE tuvo el mejor toque hasta el momento, a criterio de sus integrantes. La gente no era mucha, pero todos cantaban.  Reciben además mensajes de cariño desde México, Colombia, Costa Rica y Argentina. Visitaron Costa Rica como banda y fue un sueño hecho realidad.

Ramón desea que la banda sea un apoyo a personas con dificultades emocionales. Quiere que sus canciones apelen a ser vulnerable. Como fan de la música, agarró valores de las letras, lo que encontraba en casa. Era su catarsis cuando se sentía aislado. El punk rock hizo que Ramón encontrara su propósito y su fuerza. De ahí que desea que todos tengan acceso a la música, sin barreras.

La canción Ultimo Aliento, del EP de VILE, Algunas Noches, es una historia personal de Edwin, baterista de la banda. Foto: Eduardo Vásquez.

El segundo EP de VILE se titula Algunas Noches. En este disco destaca una canción en particular, por su carga emotiva y el hecho de que suena mucho más lenta que las demás. Último Aliento es una historia personal sobre el padre de Edwin, fallecido hace algunos años. “La música debía ir sobre el sentimiento de la letra”. En palabras de la banda, esta canción es vulnerabilidad total.

Había gente peleándose para producirles el disco y decidieron trabajar nuevamente con Eric, porque él es el quinto integrante de la banda. Sin ser músico entiendo su decisión. Se trata de un asunto de rapport, compromiso y sensibilidad. Tu obra, sea un disco o un libro, es un engendro de tu corta existencia que queda para la eternidad. Más que confiarlo a las manos expertas, deseas entregarlo al que lo trabajará con el mismo amor y pasión con que lo engendraste. Cualquier estudio te dará un disco de calidad, no cualquier productor te dará el disco que soñaste.

CONSEJOS PARA NUEVOS ARTISTAS

  • Esfuerzo. Métele duro a lo que deseas lograr.
  • Conecta con el público.
  • Si no estás asustado con el nuevo disco que publicarás, estás sacando el mismo disco.
  • El fin no es todo, el proceso es más importante.
  • Únete con gente que te motive y complemente. Toca lo que te gusta.
  • Di que sí todas las veces que puedas. Las razones para decir que no siempre pesan más, pero los hechos relevantes se dan cuando dices que sí.

Vídeo oficial de Mundo A Mis Pies, mi favorita de las canciones de esta banda. La letra es magistral, la voz impecable. Los protagonistas, sus fanáticos. DALE PLAY y escucha mientras lees. Dirección:  Adalberto Medina.

Conocer a VILE más allá de la música fue una valiosa experiencia y un viaje de apertura mental. Siendo brutalmente honesta, el tipo de canto que esta banda ostenta no es mi primera opción a la hora de seleccionar música, no por desagrado, sino porque disfruto mucho más la voz convencional de la mayoría de los vocalistas que la aplican, y porque sufro, dado que mis conocimientos médicos me sugieren lo que les sucede a estos cantantes con el tiempo.  Espero sea esta la excepción.

VILE es una banda que hacía falta en el escenario actual de ukeleles y sonidos tropicales. Por excelente que sea, no todos están saciados con la oferta popular. Los gritos de Ramón llenan un vacío tanto en jóvenes como en mayores. Sus canciones son como los platillos del Boulevard Balboa: una exquisitez que estás obligado a probar, al menos una vez. Sea lo que sea que pase, VILE es ya un patrimonio nacional, un punto de encuentro de talentos veteranos de bandas que vieron luces y sombras, un catálogo de experiencias personales de ilusión, amor, soledad y pérdida.

Un ejemplo de consistencia, estándares altos, humildad y vocación. El apoyo de sus fanáticos, el aplauso de los críticos, y el renovado amor por su obra; amor que contagia a todo artista que alguna vez sintió su sueño morir, su inspiración fatigada, y encontró en su ejemplo el ánimo que tanto esperaba. Que el mundo se rinda a sus pies.



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