Rodrigo y Guitarra

Rodrigo usa guitarras Suhr Classic, Fender Stratocaster, Gibson ES-335, Gibson L5. 

Nuestra conversación se dio entre pizzas y focaccia, alrededor de comensales más pendientes del teléfono que de sus vecinos de mesa. Dudé un poco sobre la predictibilidad de la conversación con  celexa cost lobby Rodrigo Sánchez, músico panameño nacido en Belo Horizonte, Brasil; sin embargo, cuando vi su t-shirt de Metallica supe que sería el inicio de una hermosa amistad y colaboración. El factor sorpresa es un muy valioso detonante para la inspiración de un escritor frustrado, y dado que las raíces musicales de Rodrigo se encuentran en las notas del bossa nova y del jazz, me descolocó saber de su fascinación con … And Justice for All.

No es del todo incompatible. De hecho, desconfío de los artistas cuya variedad de gustos está limitada al género que ellos mismos producen. El músico que se encasilla se condena a un encierro mental y una alienación de la riqueza sonora que existe en el mundo.

Rodrigo me trajo sus dos discos. Un hermoso estuche colorido para el segundo, un empaque más sobrio para el primero. Su compañera musical,  http://old.rolandwilliams.com/62264-differin-gel-walmart-canada.html Monalisa Arias, figura junto a él en ambas portadas, como cómplices musicales en una simbiosis que dio fruto con Juguete Usado (sencillo, 2016) y Querer y Poder (2018). Y esas últimas palabras son la bofetada perfecta al cinismo que los rodeó antes de concretar dicho proyecto.

“Nos planteamos la meta de recoger diez mil dólares y alguien dijo que era imposible. Recogimos un poco más de diez mil”.

Quisieron y pudieron. Por medio de una intensa campaña de microfinanciación (crowdfunding), recogieron los fondos para ver su obra realizada, un disco con una carátula atractiva y original, donde resaltan ambos cantantes, sonrientes y relajados, con el fondo de la bulliciosa calle 50. Interesante metáfora: la música de  stromectol uk reason Monalisa y Rodrigo sería mi elección perfecta para desconectarme del estrés del tráfico dentro de mi auto.


Vídeo de la canción Querer y Poder, dirigido por Monalisa Arias y Renzo Arteaga. Disfruta esta hermosa canción mientras lees la historia de Rodrigo.

Por un tiempo, la vida de Rodrigo distaba mucho de los toques de música incidental, presentaciones y colaboraciones con propuestas como Entre Nos, Afrodisíaco y Alex Montes. Comenta que tuvo un trabajo estable en una empresa financiera, y que en ocasiones la frustración lo asfixiaba, al punto en el que se encerraba en el baño y se deprimía.


“Sentía que estaba traicionándome a mí mismo”.



Ese sentimiento es compartido por muchos artistas que, por la falacia de la estabilidad, se separan de su vocación para enseriarse, empujados en parte por las bienintencionadas presiones familiares. Conviene analizar cómo hemos permitido que, incluso con figuras panameñas destacadas a nivel internacional, el arte sea tomado tan a la ligera.

La música estuvo en su vida desde pequeño. El padre de Rodrigo tocaba la guitarra en los ratos que su trabajo como ingeniero se lo permitía. Por su parte, él encontró su propia fascinación con la guitarra a los once años. Luego cursó estudios en la Universidad del Norte de Texas donde estudió guitarra y jazz, entre otros. En 1996 conoce a su ahora compañera en el proyecto musical, Monalisa Arias, quien para ese tiempo participaba del montaje de  https://mail.parkbarnyc.com/63345-imiquimod-cream-price.html Jesucristo Superestrella del maestro Bruce Quinn. “Nos reuníamos para unas sesiones de plática y música a las que llamábamos ‘las guitarradas’, pero literalmente era un parkin (sic) de amigos tocando”. Años después, el proyecto Monalisa y Rodrigo tomaba cuerpo y en 2015 tocaron alrededor de cincuenta y cuatro eventos, entre presentaciones en bares, restaurantes y cuanto escenario se prestara para exposición.

Desde el inicio hubo buena química, sin embargo, como toda asociación entre mentes distintas con un propósito en común, surgieron diferencias que fueron enfrentadas desde el inicio. Uno de los criterios para Rodrigo en sus presentaciones fue “no tocaremos covers”, criterio que, como fanática de la música y autora de trabajos escritos originales, apoyo en su totalidad. Las bandas que se esmeran por escribir, componer, editar, grabar, mezclar y masterizar su trabajo musical se están labrando el derecho a tocar su propio material en vivo. La decisión de tocar covers debe salir de ellos, solo si la situación lo amerita o si se le rendirá homenaje a otro. Consideremos este punto la próxima vez que veamos a un artista nacional tocando su propia música: nadie le pediría a Gilberto Santa Rosa que, teniendo un repertorio muy amplio en su catálogo musical, cantara  еlicit rogaine price Despacito.


Esta es mi canción favorita de Monalisa y Rodrigo.
Vídeo grabado en la presentación del disco “Querer y Poder.
Atención al solo de guitarra.

Con todo su recorrido en la música, Rodrigo conoce los vaivenes de dedicarse al arte en un país como Panamá, donde abunda el patrocinio gubernamental para eventos en honor a figuras internacionales mientras se les da la espalda a los que simplemente desean un espacio para comenzar. Recuerda el reciente caso de la alcaldía que corrió con los gastos de un concierto para que la entrada al público fuese gratis, no obstante, se rehúsan a hacer lo mismo con los artistas locales. Pero esto no lo desanima, sabe que les toca a ellos hacer lo que esté en sus manos para exponerse.


“La pelea es peleando”



purchase Lyrica cheap Consejos de Rodrigo para los músicos novatos

  • Esto es una maratón, no un sprint. En el arte no existe ese salto al estrellato que tantos creen. No se dejen llevar por la falacia de que un vídeo musical los volverá famosos por convertirse en “viral”.
  • Si no te hace falta hacer música para vivir, haz otra cosa. Solo hazlo si tienes una dependencia de crea y ejecutar. Tienes que amarlo.
  • Se subestima demasiado el poder de la práctica. No dejen de ensayar y dedicarle tiempo al instrumento.

Terminada la cena y la grata conversación, me retiro con la dicha de haber encontrado en Rodrigo a alguien que entiende la sensación del descontento en lo creativo. Está muy feliz de los pasos dados y los logros alcanzados, a la vez que siente una insatisfacción consigo mismo. Lo comprendo. Le comparto una experiencia de escritora: encontrar título al primer libro. Le cuento la anécdota de ver a un niño en los hombros de su padre en el parque y de pronto, en una convulsiva reacción que también he experimentado, toma una servilleta y escribe una frase, para después guardarla con cuidado dentro del ejemplar de mi libro. “Voy a escribir una canción con eso”. Exclama.

Ese es el poder de la música. En el vídeo realizado por Monalisa y Rodrigo para su campaña de microfinanciación del segundo disco, Monalisa habla de este efecto. Comparto su perspectiva. Al ver a Rodrigo reaccionar de esta forma ante una oración que para mí ya es parte del discurso promocional de mi libro, me veo en sus ojos, aspiro a ser una mínima parte del artista que es. Y sin confesárselo, pienso en lo afortunado que es su pequeño hijo. Un padre artista te ofrece no solo un modelo a seguir, sino una riqueza de recuerdos multisensoriales. Muchos recuerdan con nostalgia la sonrisa de papá y se enfrentan con el dolor de olvidar su voz. Su hijo tiene su música, y afortunadamente nosotros también la tenemos.



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